Por radical que parezca esta declaración, la realidad es que los seres humanos siempre hemos tenido necesidad de comunicarnos y pertenecer a grupos. Desde la prehistoria el hombre ha sido parte de grupos (antes conocidos como manadas) ya fuera para protegerse, compartir alimentos o incluso para reproducirse. De manera reciente la necesidad de pertenencia ha tomado rumbos mucho más ideológicos, sentimentales e incluso fijos: pertenecemos a una religión, a una filosofía, a una tendencia política, a un equipo de futbol, a un club social, y por supuesto, a una familia.
Este pequeño mini-análisis nos sirve para justificar el hecho de que, como comenté en un inicio, las redes sociales no son nada nuevo, siempre han existido y, mientras existan seres humanos en el mundo, permanecerán. Lo que sí es un hecho es que las redes sociales, en el campo digital, han venido a cambiar estructuras preestablecidas referentes a puestos de trabajo (social media manager, social content, social strategy manager) e inclusive en formas de realizar marketing (social media marketing, social strategic marketing, social gamming marketing).
Estas nuevas formas de comercialización han creado nuevas necesidades en las empresas: especialistas que manejen sus canales de comunicación digital con los usuarios.
Las empresas que se atreven a utilizar redes sociales como una forma de mercadotecnia para generar relación a largo plazo, posicionamiento, conocimiento de sus clientes y por supuesto, ventas, deben estar conscientes que sus generadores de contenidos necesitan estar preparados para mantener una conversación constantes y de calidad para con los usuarios. A pesar del crecimiento de estos puestos y de la necesidad de las empresas por contar con ellos, no existen muchos programas (llámese carreras, diplomados o curse) que preparen gente en este rubro, principalmente porque en este caso (como en muchos otros relacionados con el mkt digital), lo que permite mantener actualizadas a las personas es la experiencia y el autoaprendizaje. Saber cómo hablarle a tus usuarios requiere en muchas ocasiones de sensibilidad y empatía, que de haber tomado un curso de redacción o ser un licenciado en letras.
Definitivamente la experiencia es el factor que nos permite identificarnos con nuestros receptores, saber cómo hablarles y sobre todo poder encontrar eso que verdaderamente genera un valor para el usuario y que lo hará regresar a conversar con nosotros para compartir sus experiencias (buenas y malas), conocer nuestros productos/servicios, comprarnos y recomendarnos. Esta experiencia debe ser la base de cualquier community o social media manager, pues se convierte en un catalizador que hace que amen a la marca o la odien, todo gracias a su comunicación.
Así que más que recomendación, la reflexión que engloba este artículo para aquellas empresas que buscan entrar a las redes sociales, háganlo con un administrador de contenidos (persona que manejas sus redes sociales) que tenga experiencia y al hablar de experiencia no me refiero a que conozca la marca o que en su perfil personal tenga a miles de amigos o followers, sino que en verdad sepa identificar rápidamente como conversar con los usuarios de sus marcas. Cualquiera puede twittear, subir una foto o un video, o quejarse de la vida, sin embargo, no cualquiera puede entender a una persona o hacerla sentir tranquila, para eso se necesita generar CONFIANZA y eso señores es lo más complicado del mundo. Esa pequeña palabra vale oro y desafortunada o afortunadamente entrará por una puerta que se llama “social media”, una puerta que deberá abrir una persona: su community manager.
Artículo escrito por Jairo Flores, Ejecutivo de Cuenta en IA Interactive. Síguelo en Twitter @jackomanico