Me llama la atención cómo de repente muchos sucesos de la vida diaria, cosas que acontecen dentro y fuera de casa nos trae una necesidad inmensa de compartir. Las redes sociales son esas herramientas que están ahí dispuestas a escucharnos, y a pesar de que han existido desde siempre, la tecnología ha desarrollado nuevas formas de interaccionar con el mundo y el entorno de manera inmediata y exponencial.
Nuestra sociedad ha despertado ante un movimiento social en el que tenemos el poder de expresar (con sus debidas excepciones) nuestras inconformidades, lo que nos pasa y no nos gusta, y no sólo eso, sino que además tenemos todas las facilidades para hacer que ese suceso se convierta en un “trendy topic” de un momento a otro y en menos de unas horas darnos cuenta de que no somos los únicos que estamos experimentando ese sentimiento, sino que hay miles, millones de personas en el mundo que también lo están haciendo simultáneamente.
El rollo de los movimientos sociales últimamente está en boca de todo el mundo, son tantas las inconformidades que existen en el mundo que nuestros timelines están repletos de quejas, malos pensamientos y cosas negativas. La realidad es que estas inconformidades han existido siempre, la diferencia es que ahora todo se comparte fácilmente desde un móvil, una tableta, computadora personal dejando en evidencia lo que pensamos y sentimos sobre una marca, persona o la vida en general.
Tenemos claro que existen todos los medios para quejarnos, pero también para actuar. Y la verdad es que las redes sociales, si bien son un espejo de la sociedad en la que vivimos y de nosotros mismos, también son herramientas poderosas capaces de mover masas enteras en pro o en contra de algo. No me quiero clavar en cuestiones a favor o en contra de algo, simplemente me parece interesante analizar cómo las redes sociales han evolucionado hasta el punto de alcanzar un alto nivel de impacto en el mundo. Diariamente se publican millones de posts en Facebook y Twitter, por millones de personas, algunas son de gran relevancia social o llevan el estandarte de las redes sociales muy en alto.
Hoy en día cualquiera puede convertirse en héroe de las redes sociales, pero la realidad es que también en ellas hay reglas y “formas correctas” de hacer las cosas, háblese de publicidad, vida personal y movimientos sociales. Aquellos que logran canalizar su energía y actitud hacia las necesidades más comunes de su sociedad tienen grandes probabilidades de convertirse en líderes del Social Media.
Pero no todo es tan maravilloso y mantener al mundo satisfecho no es fácil, y menos en un medio en donde se busca la conversación y retroalimentación hacia un servicio, producto, acontecimiento, etc., principal razón por la que muchas personas se muestran temerosas de abrir una página en estos espacios. A veces un comentario mal atinado, un concepto mal aterrizado, una estrategia mal planeada puede llevar nuestro movimiento o idea al caos o alejarla del objetivo principal, y algo que empezó siendo un movimiento positivo se puede resultar contraproducente y qué decir si la idea es generar polémica, ésta puede traer consecuencias fatales si no sabemos cómo conectar con la audiencia.
Las redes sociales han promovido la apertura y destruido barreras que permiten la aproximación a situaciones antes inalcanzables, las brechas comunicacionales cada vez son más reducidas y lo que nos parecía ajeno hace unos años ya no lo es tanto. Ahora nos importa, nos involucra y nos afecta de tal manera que es una necesidad casi primordial crear y mantener esos vínculos con todo aquello que nos es afín. Lo más importante de todo esto, en mi opinión, es aprender que cualquier movimiento que propongamos dentro de una red social estará expuesto al fracaso y al éxito, y que tras él debe existir una gran conciencia sobre lo que queremos lograr y cómo vamos a hacer que eso suceda. Pero también debemos contar con las herramientas necesarias para reaccionar en un momento dado si las cosas se nos salen de control. Creo que este tipo de situaciones nos pasan mucho en la vida real, fuera de la web. Preguntémonos ¿cómo lidiamos con ello? ¿Qué hacemos cuando la sociedad rechaza una idea, un movimiento? ¿Cómo enfrentamos el reto de convencer a la audiencia de algo? ¿Sabemos reaccionar a situaciones contraproducentes?
Excelente viernes a todos y feliz inicio de vacaciones a muchos.
Por Mafer R. Castro